Aunque los planteamientos parecen no haber cambiado, las estrategias de marketing están más que nunca determinadas por el desfavorable entorno
Ante la situación económica que atraviesa el mundo, el gurú del marketing, Philip Kotler, aconseja a las empresas una revisión total en los planes de mercadeo, considerando la posibilidad de olvidarse de clientes, canales y productos que no generen valor.
Tal pensamiento parece estar muy fundamentado en la teoría del Customer Relationship Management (CRM), tema al que ahora se presta considerable atención.
La importancia de esta tendencia radica en la necesidad de que toda la empresa se enfoque en identificar, atraer y retener a sus mejores clientes, quienes son vitales para el éxito de la compañía.
De ahí la apuesta que hace el destacado economista en cuanto a recopilar información y dedicar más atención a los que gastan y consumen.
A la vez, Kotler enfatiza en la necesidad que tienen las compañías de “tropicalizar” sus productos, dependiendo del mercado al cual se dirijan.
La atención en los canales de venta, la importancia de estar en web y de explotar efectivamente la marca son algunas de las consideraciones que hace en la siguiente entrevista exclusiva.
Facebook, Twitter y algunas otras comunidades virtuales actúan como cajas de resonancia de los productos que se animan a lanzarse allí. Llevar la marca a los foros, y ver qué pasa, se transformó en un desafío que suele tener buenos frutos. “La gente se suele enganchar con el producto en un foro, en una conversación, porque lo ven más cerca”, apunta Leandro Zanoni, director de Tercerclick. Claro que no es tan fácil convencer al cliente: “Al principio los anunciantes tienen mucho miedo a las críticas, pero después se relajan y aceptan lo que viene”.
Con la Web cambió el concepto de publicidad, hubo un cambio de paradigma. “El marketing tradicional ya no es efectivo dentro de las nuevas reglas que impone la Web; los individuos, como usuarios en Internet, se transformaron en una marca, en un medio que tiene mayor influencia en sus contactos que cualquier otro medio”, dice Sebastián Almada (Tercerclick), y remata: “Influye más que un contacto propio diga que probó tal producto y que lo recomienda, que ver una publicidad de una marca”.
Lograr esto no es tan sencillo. Matias Dutto, de la agencia Social Snack, explica que se van “construyendo “contextos” donde clientes, consumidores y usuarios pueden interactuar, divertirse y compartir. Un contexto puede ser un blog, un grupo en Facebook o un simple website donde las marcas ofrezcan entretenimiento, información relevante y conecte con las aspiraciones e intereses de su target”. Esto exige un trabajo constante que mantenga activo el contacto. “En el mundo online, una marca necesita realizar actividades y hacer delivery de sus contenidos en todo momento”, agrega.
Brindar respuestas (con disculpas y explicaciones incluidas) es un trabajo cotidiano para algunos empresarios. “Nosotros sabemos que va a haber quejas, pero depende cómo lo manejes; si armas un grupo de Facebook y no le das bola, puede ser un arma de doble filo. Por eso yo me ocupo personalmente, respondo directamente, ya que es algo que no lo podes delegar o dejar en manos de un call center. Si le respondes a los clientes y les explicas, está todo bien”. Esto lo dice Mateo Marietti, quien junto a un socio logró instalar una pujante miniempresa en la Web dedicada al sushi (Sushipop). “La publicidad en la Web te da un espacio para estar en contacto con tu consumidor, y es importante estar cerca del consumidor”, remarca.
“Las compañías que tomaron la decisión de instalarse en la Web son aquellas que están dispuestas a escuchar, a abrirse a las conversaciones con sus clientes”, señala Dutto. Zanoni completa la idea: ” Hoy para ser más efectivo a la hora de vender, primero hay que ser aceptado en el círculo de conversación social. Estas conversaciones se están generando en forma permanente en los blogs y en las redes sociales, y es en esas conversaciones donde la marca debe ingresar e intentar ser aceptada. Si los usuarios te quieren, te van a comprar. Y si el producto es bueno, lo van a recomendar”.
Según leo lo publicado hoy por Diario Clarin hay un fallo de la justicia que obliga en 90 días a solucionar el tema de que uno no es dueño de su número de teléfono sino la compañía de celular.
En un tiempo más podrémos rotar desde Personal a Movitar, desde Claro a Personal, desde Movitar a Claro, ETC.
Ahora si van a poder competir las tres emprsas más justamente, ya que ante un incumplimiento, chau, me voy a la competencia.
Yo tengo Perosnal, pero lo mas seguro es que me pase a otra empresa cuando realmente funcione esta ley. No por quejas del servicio, sino por precios, y por que además mi novia tiene MOVISTAR y me conviene estar con ella. Si perdía mi número ni en pedo me cambiaba de empresa.
Fuente: http://www.clarin.com/diario/2009/07/07/um/m-01954162.htm
Gracias a Internet muchas personas tienen una nueva vía para conocer el amor, a su media naranja.Así como un club, un boliche, o la universidad, las redes sociales, blogs, comunidades, chat o cualquier otra plataforma online constituyen potenciales lugares para encontrar pareja.
Pero (casi siempre hay un pero) así como es más fácil encontrar a esa personita especial, parece ser que, también gracias a Internet y las nuevas tecnologías en general, es más factible que te pelees o termines con tu pareja si la relación se encuentra en un punto complicado.
Al menos esa fue la conclusión a la que arribé en base a las experiencias femeninas que conocí en los últimos tiempos.
Por ejemplo el teléfono celular, que terminó con nuestra privacidad, es un arma de doble filo. Después de varias situaciones iguales, el llamado o el mensaje de texto para preguntarle “¿qué estás haciendo?, ¿dónde estás?” te puede volver paranoica si no él/ella no te responde y provocar peleas si al verse le preguntas porqué no contestó y la respuesta no te resulta muy convincente.
Para la complicada mente femenil, no hay chances de que no se atienda el llamado o no se conteste el sms, porque la vorágine del móvil que nos obligas a estar siempre a la disposición del otro. Algo parecido pasa con los mensajeros instantáneos.
Casi toda mujer en algún momento de su vida ha esperado frente a la pantalla horas y horas hasta que el desgraciado se conectara. Mientras el milagro no sucede, la mente elabora los más enrevesados pensamientos sobre el motivo de su tardanza o ausencia. Obvio que nunca la razón será porque le falló la conexión a Internet sino porque ya no le interesa hablar, está ocupado con otra cosa (¡o persona!) o cosas peores. Si el amado aparece en el momento más insoportable de la espera, hay dos alternativas posibles: saborear el mal trago o ir con los tapones de punta a indagar y problematizar su plantón digital.
Aún así, el plato más fuerte de las nuevas tecnologías al servicio del desamor, es el perfil de nuestra pareja en las redes sociales. Ya sea porque somos “amigos” en ellas o porque llegamos al link de su cuenta luego de googlear su nombre, investigar y analizar el perfil de la persona que nos quita el sueño nos puede conducir a llevarnos varias sorpresas y no siempre de las más gratas.
En principio, la foto del perfil en particular nos dice mucho. Si está solo, ¿está en pose y en búsqueda de conquista o es un foto carnet?; si es una imagen recortada, ¿quiso ocultar a alguien indeseable a nuestros ojos?; si se esconde detrás de un personaje o persona famosa, si es su mascota o si no tiene fotografía, ¿es sólo timidez o hay algo más?;
Otro dato que puede inquietar es el estado civil. “¿Una relación abierta?, ¿qué es eso, que vas estar con otras chicas a la vez que conmigo?”, oí que le decía una amiga a su reciente enamorado, hace unos días. En el caso opuesto, si puso que su estado es “soltero” y no “comprometido” o “en una relación”, lo primero que puede pensarse es que nunca dejamos de ser un secreto en su vida.
Ni hablar de ver sus álbumes de fotos. Por ejemplo, a fines de abril de este año, una mujer italiana descubrió a través de unas fotos publicadas en Facebook que su prometido le era infiel. Despechada, no sólo canceló el casamiento sino que empapeló ciertas calles de Roma con las imágenes que encontró: su ex novio disfrutando de una salida con una joven semidesnuda.
A raíz de todos esos ejemplos y otros más, para muchas mujeres la solución radica en no ser amigos de sus parejas en las redes sociales y/o en no tentarse y googlear cada día y medio su nombre para ver qué últimos resultados ofrece el buscador. ¿Cómo manejas tu vida romántica en la web?




